yo

jueves, 9 de julio de 2015

Tu ego, ¿lo reconoces?

El ego habla, habla todo el tiempo.
Se interrumpe a sí mismo.
Critica.
Juzga.
Se enoja.
Crea guerras. Las gana, las pierde, y vuelve a luchar.
Va de aquí para allá, del pasado al futuro, del sexo a la violencia, pasa por todos lados. Llena la mente de pensamientos que a veces cuesta frenarlos, se resiste, conoce nuestras debilidades, es caprichoso, ¿lo observaste?
Observalo.
Ponte en observador del ego, se quien observa a quien piensa.
Sin pensar, sin juzgar, solo observalo.
Solo observalo y se detendrá.
¿Sabes por qué?
Porque el ego busca llamar la atención, busca que tu atención este en él, y cuando lo logra se calma. Pero para hacerlo sin entrar en su juego, hacelo simple-mente observándolo.
Sin luchar.
Sin juzgar.
Vas a ver como ese guerrero se muestra como un chico caprichoso que solo quiere llamar la atención, que solo espera una mirada, una sonrisa, un gesto simpático.
Dale, ofréceselo. Guiñale un ojo a tu ego para que este en paz, en definitiva es tu ego quien transita un camino espiritual junto con tu espiritu, para eso estas en la tierra, para crecer, y al crecer tu ego, al iluminarse tu ego se ilumina tu espiritu.
No te enojes.
Nadie lo ve, y quiere que lo vean, observalo tú
Sé quien observa a quien piensa.
Observa tu mente.
Traela al presente.
A este plano.
Trae tu mente al presente, vive plena-mente.

Ale Flores
9 de Mayo de 2015
La Merecida
Silla Azul
Espacio Sagrado
Altar de Fuego

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